
Como habrán leído ayer, viaje a la Ciudad de México para presenciar un memorable concierto que ofrecieron los Arctic Monkeys en el Palacio de los Deportes.
Volé desde Guadalajara vía Volaris, junto con mi buen amigo "Plucky", con el que ya he compartido infinidad de conciertos, aterrizamos alrededor de las 10:30 AM y tomamos el Metro rumbo al Zócalo, donde nos veríamos con nuestro amigo y colega "Pedrito" que recientemente se fue a vivir a la capital del país por motivos laborales.

Tenía años que no pisaba el Centro Histórico del DF, y me llevé una grata sopresa, lo encontré muy limpio, bien cuidado e imponente como siempre. Después de dar unas vueltas alrededor del Zócalo nos vimos con mi amigo en el Bertico Café, previa recomendación de él.
Este café, que más bien es un tipo restaurant, está ubicado en la calle de Francisco I. Madero 66, a una cuadra del Zócalo de la Ciudad de México; y es como un Arca de Noé culinaria ya que se pueden encontrar desde unos bágueles, pastas, carnes asadas o chilaquiles. El local es muy limpio y agradable, y mientras llega tu comida te regalan una canasta con una buena dotación de pequeños bolillos recién hechos, mantequilla y mermelada de fresa: una cosa realmente exquisita. Yo pedí unos chilaquiles rojos con pollo, y la porción era como para 3 personas, estaban deliciosos y el precio bastante accesible.

Posteriormente caminamos por toda la calle de Madero, hasta llegar a la Torre Latinoamericana y unas cuadras más adelante encontramos un restaurant Chilis, justo a tiempo para no perdernos el partidazo de la Champions League entre AC Milan y el FC Barcelona. A pesar del 0-0, fue un muy buen juego, y de ahí fuimos hacia el Palacio de Bellas Artes, aunque solo estuvimos un ratito tomando fotos afuera y algunas de la fachada interior.

De ahí volvímos a tomar el Metro y nos fuimos hasta Polanco, donde nos veríamos con nuestro otro colega y amigo Johannes, para dejar las mochilas en su departamento ya que amablemente nos daría hospedaje esa noche.

Ahí en Polanco, que es una de las zonas más seguras y agradables para vivir en la Ciudad de México nos agarró una ligera lluvia, por lo que tuvimos que tomar taxi que nos llevaría hacia la Plaza Carso para conocer el Museo Soumaya que cuenta con más de 66,000 obras de arte, incluidas tanto las de la época prehispánica como las de la pintura mexicana del siglo XX. Es considerado uno de los más completos de su tipo. Pertenece a la Fundación Carlos Slim, A.C., y se enfoca tanto a la difusión de su propia colección de arte como a exposiciones de arte internacionales. El nombre del museo honra la memoria de Soumaya Domit, esposa del fundador del museo, Carlos Slim, fallecida en 1999. El acceso al museo es gratuito y su arquitectura es impresionante.

Después del museo paseamos un poco por la Plaza Carso que no tiene nada de interesante, más que un par de tiendas exclusivas, y de ahí volvimos a tomar el metro que nos llevaría al Palacio de los Deportes para el concierto de los Arctic Monkeys. Debo decir que mucha gente me decía que era muy peligrosa la zona, pero yo encontré todo bastante tranquilo y había muchos policías también; así que si piensan ir a un concierto al Palacio de los Deportes háganlo sin miedo alguno.
Luego del agotador y espectacular concierto, aun estábamos a tiempo de regresarnos en metro, que como verán fue nuestro medio de transporte predilecto durante todo esta mini-visita; y es que por 3 pesos te puedes mover literalmente casi a cualquier parte de la ciudad de una manera rápida y eficiente. Claro viajar en horas picos es algo incómodo; bajar y subir tantas escaleras por los trasbordos es agotador, pero no deja de ser un excelente ejercicio.
Ya en la noche, bajándonos del metro en Polanco, nos tocó ver un choque entre una señora que al parecer venía demasiado borracha en su "Mama-Móvil" y un taxista, con todo y persecución. Les debo el vídeo pero hubiera sido buena idea, quien sabe y Televisa/TV Azteca pagaba un buen dinero por él.
Llegamos de nuevo al departamento de Johannes, que nos llevo a caminar por la Avenida Presidente Masaryk, una de las calles más lujosas de todo México. Fuimos a cenar a una de las cosas más impresionantes que tiene la Ciudad de México, sus exquisitos Tacos al Pastor. Y para cerrar la noche y celebrar que todo salió bien, llegamos a un Irish Pub para tomar una fría cerveza de barril.
A la mañana siguiente, un buen baño, un rápido desayuno, y de regreso al aeropuerto, claro vía Metro.
Espero regresar pronto y ahora darme una paseada pro el Bosque de Chapultepec y La Condesa.