No hay mucho que contar del día de hoy, solo que me la pase todo el día en Aeropuertos y en aviones; pues para ir a Phoenix, teníamos que salir de Austin hacia Dallas, esperar unas horas y volar a Phoenix.
El primer vuelo fue una pesadilla, me tocó al lado de un obeso británico, que venía medio alcoholizado y no se quedaba quieto en ningún momento.
Luego el vuelo que nos llevaría a Phoenix se retraso casi una hora. Pero lo peor fue que en las pantallas cambiaron al menos dos veces de puerta y de terminal, y el aeropuerto de Dallas es enorme, para cambiarte de terminal tienes que ir a la parte alta a tomar un pequeño metro que te lleva a las otras terminales (el Skylink) es bastante efectivo, pero si era una friega.
Al final llegamos poco después de las 8:00 PM hora local de Phoenix. Si quieres rentar auto, hay unos pequeños autobuses o shuttles que te llevan a un enorme establecimiento a 10 minutos del aeropuerto donde están todas las agencias que rentan autos.
Lo único bueno del día es que llegué sano y salvo, y que mi hotel en Phoenix ubicado en Chandler, tiene una enorme plaza y muchísimos restaurantes enfrente, y que sin duda es bastante cómodo y lujoso.









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