Luego de estar 20 días fuera de mi hogar, he regresado a casa. Todo salió muy bien en el regreso.
Un buen desayuno en el Aeropuerto de Phoenix, el vuelo salió a tiempo, pude dormir en el avión sin problema alguno. Llegamos a Dallas para tomar nuestro vuelo a Guadalajara y alcanzamos a disfrutar de una deliciosa Dunkin Donuts con una malteada Ben & Jerry's (el último exceso de calorías por mucho tiempo). Abordamos pronto el vuelo a Guadalajara, y sin demoras llegué sano y a salvo a mi destino.
Llegó mi maleta sana y salva, no me cobraron sobre-equipaje en mi nueva maleta llena de shopping, no me tocó semáforo en rojo de aduanas, y en el taxi de regreso sin tráfico alguno.
Ando un poco sacado de onda, vivir 3 semanas en Estados Unidos y luego volver a tu realidad, te destantea un poco, pero estoy muy contento, a pesar de que no estaba gustoso de irme de viaje, la verdad lo aproveché muchísimo más de lo que si quiera me hubiera imaginado, aprendí muchísimas cosas nuevas, me di a conocer en mi trabajo, sigo perfeccionando mi inglés, me fue muy bien en el proyecto al que ibamos, aproveché para renovar mi guardarropa y traerle buenos regalos a mi familia, aprendí a manejar camionetas, pero sobre todo a valerme por mi mismo, creo que maduré bastante en estas 3 semanas.
Llego con pilas recargadas y nueva mentalidad, esperemos nos siga yendo muy bien.









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