Este día he pisado suelo europeo.
Mi vuelo salió ayer a la 1:15 PM de Guadalajara rumbo a la Ciudad de México, donde haría conexión con el vuelo MX1586 de Mexicana que me llevaría a la ciudad de Madrid, pero esto hasta las 6:50 PM; ese lapso de tiempo de espera en el aeropuerto Benito Juárez comenzaba a ser algo desesperante, pero bobeando por las salas me encontré con una muy buena amiga de la preparatoria que tenía meses sin verla, y eso ayudo muchísimo a consumir las horas de esperas y además nuestros respectivos vuelos salían casi a la misma hora.
Era el momento de abordar, mi asiento daba a ventana, pero recordé el consejo de mi buen amigo Hobbit, que me dijo que metiera mi maleta y esperara parado dentro del avión buscando una zona con asientos libres para tener más espacio durante el vuelo, y para mi fortuna en el Airbus 340-300 habia un espacio de tres asientos libres, por lo que sabría que podría dormir casi acostado durante el vuelo de 10 horas.
El avión se veía como nuevo, con capacidad para 221 pasajeros, 4 baños, asientos de piel y equipados con su propio televisor que te podian permitir escoger entre 12 películas, 4 series o listas musicales de diferente género, mas o menos con antigüedad no mayor a 2 años; todo con el fin de hacer el vuelo algo menos tedioso. Nos dieron 2 veces de comer, en la comida nos dieron lasagna, ensalada y un pastel, con todas las bebidas que quisieras y casi llegando para desayunar nos dieron huevos revueltos con frijoles, cabe destacar que en la parte de atrás del avión colocan mesas con snacks, galletas, jugos y refrescos, con el fin de que te sirvas a cualquier hora durante el viaje. Para resumir, el vuelo estuvo increíblemente cómodo, dormir casi 6 horas, comi bastante decente y hasta una movie me eché.
Y por ahí de mediodía, hora de Madrid, mi avión aterrizó satisfactoriamente en la pista de la Terminal 4S del aeropuerto internacional de Barajas, en Madrid. Mi vuelo llegó por la última puerta, asi que tuve que hacer una caminata de casi 10 minutos para cruzar al otro extremo de la terminal pasa pasar por el filtro de migración, el cuál nomás tuve que mostrar mi pasaporte, me preguntaron cuanto tiempo me quedaría en España, mi itinerario y cuando regresaba, te sellan el pasaporte y listo.

Después de eso, tienes que pasar por 4 escaleras eléctricas que te llevan la parada de un metro interno que te lleva a la terminal 4, donde esta la estación de metro y la salida a la calle, ahí es donde mi tío me recogería, ya que su vuelo llegaba 1 hora antes y a la terminal 1-2-3, que están a 2 estaciones de metro de donde yo había llegado.
Ya juntos tomamos, teníamos alrededor de 4 horas disponibles, ya que ese día a las 7 de la noche volabamos rumbo a Barcelona. Así que mi tío me dijo que el estadio Santiago Bernabeu no estaba muy retirado del aeropuerto y podiamos ir a conocerlo, aprovechando de que había muchos lugares donde comer por esa zona.
Tomamos el metro y nos fuimos al Santiago Bernabeu y a recorrer esa zona, Paseo de la Castellana, que es un avenida cuyos alrededores son muy semejantes a Paseo de la Reforma en la ciudad de México, solo que con 10 veces menos de Basura y un cielo 10 veces menos contaminado.
Sobre el estadio del Real Madrid, pues no cuenta con una gran explanada, pero tienen muy bien manejado los señalamientos en las calles de los alrededores para evitar congestionamientos, y bueno desde mi personal punto de vista, por fuera el estadio si se ve grande, más no majestuoso y tiene demasiado hormigón, muy pocos escudos o posters del Real Madrid, aunque por dentro es un estadio increíblemente moderno y colorido, cuentan con un par de restaurantes dentro del estadio, una tienda de 3 pisos, y el lujo de los palcos es increíble. Existen 2 tipos de Tours para conocer el estadio, el de €22 que es tour guiado incluye el punto más alto del estadio, zona de vestidores, túnel donde salen los jugadores, sentarte en el banquillo de los locales, el museo, la tienda, una esquina del terreno de juego y el palco presidencial, el de €15 no es guiado, y no visitas el palco, las bancas, ni el túnel.

Después de dar la vuelta olímpica por el estadio, comí la primera de muchas hamburguesas del viaje, al principio al ver los precios en Euros te asustas, pero es solo es la costumbre del turista el convertir a su moneda de uso, pero si ya tenías bien manejado tu presupuesto para todo el viaje, sabes que puedes comprarlo, por que ya habías apartado parte de tu dinero para los gastos de comida.
Dado que teníamos con nosotros las maletas, y hacia mucho calor, nos fuimos a refugiar a lado fresco y con mucha sobra, encontramos a 3 cuadras el Parque Berlín, bastante agradable para tenerlo por mis tierras, muy verde, extremadamente limpio, muchas fuentes y en especial una donde al centro había 3 muros que habían sido extraídos del famoso Muro de Berlín, una diferencia con los parques de México, es que mientras que con nosotros los caminos son de cemento o pavimentados, los caminos de los parques son como de tierrita muy fina, que llega a ser molesto por las piedritas que se te meten a los tenis o por el empolvadero que se hace, pero bueno solo una diferencia que noté.

Tomamos el metro rumbo al aeropuerto para tomar el vuelo a las 7:30 PM que nos llevaría a Barcelona. Volamos en Vueling, una aerolínea de las de bajo costo, y aunque los asientos no son muy cómodos, y la comida arriba del avión te la cobran, digo por lo menos en los vuelos nacionales, Mexicana te dan cacahuates y un reftresco, aunque el checkin fue rápido y ahí si te reservan el lugar y no es como vayas llegando.
Aterrizamos en tierras catalanas a eso de las 8:30 PM, y al bajar ya se sentía ese calorcito costero, que después de un viaje tan largo no es nada agradable, súmenle que todo te lo anuncian en Catalán, que no es tan fácil de entender como muchos me lo decían. Al llegar al aeropuerto de Barcelona, puedes tomar un Bus que te lleve a una zona más céntrica, o hay un tren que te lleva a una estacion de trenes dentro de Barcelona, donde hay una estación de metro, y eso fue lo que hicimos.
Llegamos a nuestro cuarto, del que platicaré mañana que estaba localizado en la Granvía, bajamos a tomar una cerveza y a dormir.
La aventura por el viejo continente ha empezado... a huevo!