Acabo de llegar de unos de los mejores festivales de música quqe he ido en mi vida, y crei que también aplica para la historia musical tapatía, ya que la calidad musical de las bandas, la logística y la comodidad para la audiencia fue excelente, y mejor aun para los $450, calidad y a precio realmente accesible.
La Explanada López Mateos, ubicada entre dos de las arterias más importantes de la Ciudad, Mariano Otero y López Mateos, permitió el acceso tranquilo y fluido de más de 15 mil asistentes, que tuvo de duración un poco más de 10 horas.
Los Bunkers, banda de rock chilena, fueron calentado el escenario principal, con unos cuantos buenos temas, muchos al estilo de Franz Ferdinand. Dieron paso al grupo comandado por la hermosa Hayley Williams, Paramore, y aunque no duró mucho su participación, me complacieron con 3 temas de su primer álbum, los 3 de mis favoritos.

Un poco de descanso obligado, bajo una de las confortantes carpas sentados en un cesped artificial, teníamos una vista privilegiada para comenzar a disfrutar de una de las mejores presentaciones del festival, The Kooks, que se brindaron al público tapatío y estos respondieron con casi 1 hora , equivalente a 11 rolas, y bailando al ritmo de "Do You Wanna".

Llegaron los Flaming Lips, y esta banda se brindó 100% al público con una presentación llena de globos, confeti, teletubbies, luces, y la mejor actitud de Wayne Coyne. Un buen porcentaje de la audencia venía ver a esta banda.

Corriendo al escenario naranja, los 15,000 espectadores nos transportamos para ver la presentación de MGMT, y con ese característico sonido, puso a bailar a todos, con "Kids", "Electric Feel", "Time to Pretend".
Y llegó para mi, lo mejor de la noche, la soberbia actuación de Scott Weiland y los Stone Temple Pilots. No puedo describirla en palabras, simplemente sublime. "Plush", "Creep", "Interstate Lovesong" y la mejor por mucho "Trippin' on a Hole in a Paper Heart". Aun me retumban los oidos.

NIN cerró con broche de oro, con un espectacular sistema de pantallas y monitores, un sonido del más alto nivel, y claro el poder y la calidad musical liderada por el multifacético Trent Reznor, con "March of the Pigs", "The Hand That Feeds" y "Closer".