En un juego de garra, entrega, sufrimiento, coraje y enjundía, los Rojinegros del Atlas con un hombre menos, lograron empatar a 1 gol con los Potros del Atlas, en el Estadio Jalisco ante 28,000 fieles rojinegros.

El Atlas fiel a su estilo, se lanzó al ataque desde el primer minuto, y fue al minuto 5. cuando Daniel Osorno, sacó un zurdazo complicado que Vilar atajó en dos tiempos ante la presión de Jair García.
Sin embargo, 2 minutos después, los Potros aprovecharon un desacomodo en la defensiva atlista, para que Biscayzacú se encarrerará hacia el portero Mario Rodríguez en un mano a mano, el juagdor atlantista tiró y el portero rojinegro hizó una espectacular atajada, pero el rechaze quedó para Franco Mendoza quien solo tuvo que empujar el balón ante el marco vacío.
Los pupilos de Rubén Omar Romano se adueñaron del balón para así poder ir en busca de la igualada. Ante esto, el conjunto capitalino optó por defender su meta. Al minuto 30, Andrés Olivera tuvo una gran oportunidad para igualar las acciones luego de un excelente pase con el pecho por parte de Jair García, pero el charrúa, solo en el área, estrelló el esférico en la pierna derecha de Federico Vilar, dejando ir la más clara hasta ese momento.
En el último minuto del primer tiempo, en una excelente descolgada de Andrés Guardado, mandó un pase a ras de pasto, que remató Olivera en las afueras del área chica, pero el balón paso por encima del arco atlantista.

Empezando la segunda mitad, los Potros tuvieron otro letal contragolpe como el del primer tiempo, donde el atlantista Adalberto Robles, tenía todo el marco rojinegro a su merced, por lo que Mario Rodríguez salió a defender su arco ante todo, barriéndose para tapar el balón, sin embargo también se llevó al jugador y el árbitro lo expusló.

El Atlas se veía en una situación complicadísima, con un hombre menos y con el marcador en contra, pero el equipo Rojinegro, apoyado en todo momento por su FIEL, nunca bajó los brazos y al minuto 56, Olivera tomó el balón en tres cuartos de cancha para sacar un derechazo cruzado que besó las redes atlantistas tras pegar en la base del poste derecho del arco de Vilar.

Bajo estas condiciones, la contienda se tornó interesante. Atlas, en desventaja de hombres, nunca renunció al ataque, aunque sí optó por reforzar su media cancha con Ayala y Torres, mientras que los Potros sabían que el hombre de más en la cancha les daría espacios para ofender la meta rival.
A falta de 20 minutos, las áreas de ambos conjuntos temblaron. Primero fue la del Atlas, cuando Adalberto Robles estrelló su remate en la humanidad de Antonio Pérez tras una gran diagonal retrasada de José María Cárdenas, quien se coló a la zona roja por la banda izquierda. Minutos más tarde, "Macue" Robles que dió un partidazo recuperó un balón y pasó a Olivera, que trianguló con Medina (que ahora se nota por que lo llamaron a Selección Mexicana, tiene calidad y talento por doquier) por derecha y realizó un potente y colocado disparo, pero la figura de Vilar, evitó el gol del triunfo rojinegro.
El grito no solo de la barra rojinegra, sino de todo el estadio era potente, contagioso, se sentía el ambiente de cualquier tribuna popular argentina, con los constantes movimientos de brazo en señal de aliento y todo. “Vamos Rojinegros, que esta noche tenemos que ganar”, y “cómo no te voy a querer, si mi corazón es rojo y mi sangre negra”, eran la evidencia de una entrega mutua y total.
Sólo faltó una cosa en el Jalisco, el triunfo, porque la “Fiel” puso todo lo demás, y el equipo también.