Este es uno de los partidos especiales que se juegan al año, enfrentar al equipo más odiado de México (no por mi, recuerden que soy Anti-chiva) pero los hijos de televisa, también tienen cola que les pisen. Sin embargo, el Atlas a pesar de que dejó todo en la cancha, las individualidades y el letal contragolpe americanista les estan dando resultados y no por nada llevan más de 25 juegos sin perder.
A mis amigos bloggeros americanistas, felicidades, pero deben aceptar que su portero fué la figura. Y yo los apoyo totalmente en su siguiente juego contra el rival odiado
Este es el resumen del partido... Debido a la fuerte lluvia que sufrió Guadalajara minutos antes del inicio del encuentro, la cancha estaba muy mojada, lo que ocasionó que los primeros minutos fueran imprecisos por parte de ambos cuadros.
Los rojinegros comenzaron muy bien el partido, con llegadas certeras por parte del "Negro" Medina que puso en graves aprietos el arco de Ochoa, pero sin poder concretar en ninguna de estas oportunidades.
Con la contundencia y oportunismo que caracteriza al actual equipo americanista, después de un centro de Castro, el delantero azulcrema Kléber marcó el primer gol del partido al minuto 20.
Respondiendo de inmediato, Atlas llegó con peligro en la siguiente jugada del partido, debido a un fuerte centro desde la izquierda que Davino está muy cerca de marcar en su propio arco. Posteriormente, el “Tripa” Pérez tiene una buena oportunidad de media distancia, pero, atento, Ochoa contuvo bien el envío del atlista.
Ante la desventaja en el marcador, el Atlas respondió con furia, pero descuidó mucho su sector defensivo, dejando abierta la posibilidad a los letales contragolpes americanistas. Con estas condiciones impuestas, el partido entró en un ritmo muy agradable, en donde el Atlas se apoyó en su indudable capacidad ofensiva, mientras que el América confió en su siempre confiable contragolpe a velocidad.
Al 40’ llegó la jugada más clara del partido para los Zorros, cuando César Gradito mandó un zurdazo cruzado desde las afueras del área riva que se estrelló en la horquilla de la portería de Ochoa, quien quedó mal parado ante el sorpresivo tiro. A unos segundos del final, apareció la magia entre el ‘Tripa’ y Osorno dentro del área americanista, que culminó con un balazo de Pérez que fue directo a la posición de Ochoa. Con esto llegó el final de la primera parte, donde por lo menos el Atlas debió empatar el partido, pero esto se gana con goles.
Los primeros minutos del complemento fueron dominados por el Atlas. Primero, Daniel Osorno disparó de derecha y Ochoa se exigió para mandar a corner. En la siguiente jugada, otra vez Ochoa, ahora a un tiro de zurda de Rodríguez, que subió al tiro de esquina.
Sin perder la postura que mostraron en los últimos minutos de la primera parte, las Águilas se protegieron bien en su zona baja, y esperaron pacientemente por los espacios que, tirados con todo al frente en busca del empate, el Atlas sin duda dejaría. Así lo pensó Carrillo y así sucedió: Al minuto 64, Cuauhtémoc Blanco condujo con gran libertad hasta las afueras del área rojinegra para luego servir para el recién incesado Reinaldo Navia que, solo y sin mayor apuro, definió de derecha al poste más lejano de Antonio Pérez.
Lógicamente, este tanto desilusionó al Atlas, que no estaba jugando mal, pero que no podía ante el ordenado y letal rival que tenía en frente. Olvidándose de la pesada losa que significaba el 2-0 en contra, el cuadro tapatío se fue al frente, Denilson y Danilo incluídos, en busca de un improbable empate.
Con 10 hombres debido a la expulsión de César Gradito, la escuadra local logró empujar para atrás al América que, ante la salida por cambio de Cuauhtémoc Blanco, dejó de tener la pelota lejos de su propio arco.
En una buena subida por la derecha, Juan Carlos Medina se internó en el área crema y recibió una falta de Mendoza, que provocó la inevitable marcación del evidente penal. Al 77’, Guillermo Rodríguez convirtió la pena máxima y puso las cosas muy interesantes a 13 minutos del final. Siguieron los mintos y el portero Ochoa tuvo que sacar un par de remates que amenazaban con convertirse en gol.
A un minuto del final, Navia anotó su segundo tanto de la noche –tercero de su equipo- gracias a un penal cometido por el joven Robles.
Con esto la desilusión de a pesar de haber jugado muy bien al futbol, otra derrota cargó el equipo rojinegro, que la afición rojinegra espera redoblen el coraje del partido de hoy y lo conviertan en triunfo.