Como hoy ibamos a estar todo el día fuera del hotel, decídimos no pagar otra noche, ya que no tenía caso por que hoy en la noche partíamos a Guadalajara.
Nos levantamos temprano y fuímos a misa de 8:00 PM, ahí me sorprendió la calidad humana de la gente, sobre todo al darnos la paz, es gente a pesar de vivir día a día con la inseguridad, mas abierta y un poco más calida que en Guadalajara.
Después de misa desayunamos en un Sanborns y tomamos el Metro hacia Tasqueña, de ahí tomamos el Tren Ligero rumbo al Estadio Azteca. Para la distancia de la que estabamos del Hotel al estadio, los 25 minutos que hicimos de camino fueron rapidísimos.
Pues ahí veía por fin en vivo y a todo color el Majestuoso Estadio Azteca, se veían muchísimas personitas de amarillo en la explanada (obvio americanistas). Entramos y compramos boletos para zona baja ($120 cada uno), nos acomodaron en nuestros asientos y comenzó el juego.
El primer tiempo, el Atlas a pesar de empezar perdiendo, dió un muy bien juego, le dió la vuelta al marcador, con goles de Mendivil y un golazo del Dani Osorno, y pensaba que el viaje hasta aca, había válido la pena. Pero no todo es color de rosa en esta vida, y en empezando el segundo tiempo, en tan sólo 2 minutos de juego, los rojinegros se vieron horribles a la hora de defender y recibieron 3 goles. Cosa que me bajó el ánimo por lo suelos, así que me despedí del estadio y de esta campaña para olvidar de mi equipo rojinegro.
Después del estadio, salímos un poco triste y tomámos un taxi, que nos llevó a la Plaza Perisur (una de las plazas fresitas de la ciudad, para los de Guadalajara, tiene lo mismo y es de igual tamaño que Plaza Galerías). Ahí pasamos unas cuantas horas, comímos en Mc Donald's, pero no hubo nada interesante que comprar, igual de caro que en Guadalajara.
Tomamos un Microbus, que nos dejaría en San Angel, de paso ahí conocí el estadio México 68, que para ser sinceros, esta muy fregón e imponente, me impresionó mas que el Azteca. Llegamos a San Angel, y un poco mas adelante estaban los estudios de Telerisa, perdón Televisa. Tomamos el metro de regreso rumbo al hotel.
Llegando al hotel, aún faltaban 6 horas para que llegará el camión al hotel, y ya no teníamos cuarto, así que nos fuímos a una plaza 2 cuadras arriba del hotel, llamada Plaza Pabellón Cuauhtémoc (para los de GDL, es tipo Centro Magno). Ahí entramos al cine y vimos la película de "La Cruzada" la cual esta muy buena, se las recomiendo ampliamente.
Saliendo del cine, yo me metí un rato a un cyber-café y mi tía se fué a pasear por la Plaza. Regresamos al hotel, y cenamos ahí. Pero aun faltaba más de una hora para que llegara el camión, por lo a mi tía se le ocurrió la brillante idea de comprar unas revistas, me crucé al Sanborn's, y le traje la de Reader's Digest y yo me compré un especial de tecnología de QUO.
Ya pasó la hora, llegó el camión, y regresó a mi linda y querida Guadalajara.
 
 
