Hoy a las 12:00 PM, partimos Pablo, mis compas del Barrio y un servidor a la "Casa de Campo" de Pablo en las afueras de la ciudad en un pueblillo llamado Huaxtla.
Hicimos escala en el Wal-Mart, donde compramos Carne Asada, Tortillas, Frijoles, Salsa, Carbón, Big Cola's y Pisto.
Este es mi tercer viaje que hago a la casilla de Pablo, bueno ahora traiamos una camioneta Blazer, por lo que el viaje estuvo muy cómodo, aparte no es mucho tiempo de camino, creo que hicimos 30 minutos.
Al llegar nos preparamos los primeras cubas y encontramos un viejo juego de "Maratón" arrumbado, perdón por el ego, pero al principio creí qe iba a arrasar, pero Pablo estuvo siempre a mi nivel, y alguno que otro de repente sacaba buenas respuestas, sin embargo predominó la ignorancia.
A eso de las 4:00, todos menos yo, le pidieron la camioneta a Pablo, para ir a comprar mas comida al pueblo, después de mucho insistir Pablo accedió, y pasaron 45 minutos, y la agonía del "Potter" era bastante ya que los que se fueron y su camioneta no aparecían. Mientras tanto, para tratar de calmarlo, le dije que me ayudara a preparar el asador y prender el carbón para la carnita asada.
Pues ya llegaron los demás, y comenzamos a comer, pero la carne que pidieron estaba malisima, era espaldilla de res, que después de asarse, al comerla tenía una consistencia chiclosa, asi que me agandallé el queso y me preparé muchas quesadillas, con frijoles, y mi respectivo chorizito (SIN ALBUR).
Dieron las 7:00 PM y de repente, los que tomaron la camioneta se encerraron en el cuarto, Pablo insistió en entrar y fué cuando vimos que estos "weyes" fueron a comprar unas "Plantitas Medicinales" (Ya saben a que me refiero), por que tenían la inquietud de probarla, y este viaje fue el momento indicado. Pablo se agüito por que le hecharon mentiras, y estaba un poco inquieto con esa cosa dentro de su propiedad.
Total que la probaron y no paso a mayores, solo que a uno le dió un fenónemo llamado la "Palidiña", osea que se puso todo blanco y cansado.
El resto de la noche, fué lo mejor del viaje, ya todos estables, nos pusimos a cotorrear y a hechar unas buenas anécdotas y chistes de los habitantes de la colonia.







































