Hoy sucedió una de las mejores sensaciones que pude haber tenido en la vida... Mi querido equipo Rojinegro, puso el Corazón y el Fútbol en la cancha, logrando su pase a las semifinales venciendo al odiado rival: las chivas.
Toda la semana fue un sufrimiento y nervios al por mayor, no se podía dar ni una ventaja en este enfrentamiento, donde se jugaba la vida, el orgullo. Dejando al lado las declaraciones soberbias de la directiva chivista, el equipo rojinegro se concencentró y de dedicó a trabajar en lo que debía, y este fue el resultado:
Llegada al Estadio
Se sentía una tensión enorme en la Calzada, a pesar de todo el ruido, se escuchaba un vacío enorme, el boquete de la incertidumbre. Conseguí bueno asientos, justo donde me gusta, la última fila de la primera parte de la Zona Alta, y mis vecinos espectadores portaban los colores rojinegros. El primer equipo en salir fueron las Chivas, donde el abuchéo sobresalió del grito chivas! a pesar de haber mayoría rojiblanca, después hizo su aparición el equipo rojinegro, que recibió el desapruebo rojiblanco y los aplausos rojinegros.
Primer Tiempo: Tocando el Cielo
Comenzaban los últimos 90 minutos de esta gran batalla, el Atlas, se veía acobijado por el gol que marcó en el primer partido y su condición de local. Los rojinegros se colocaban bien atrás, en espera del rival; haciendo uso de los grandes contragolpes que tiene.
Minuto 5’, Carlos María Morales le cede el balón a Robert de Pinho a la altura de la media luna rival; de Pinho controla, entra al área y una floja defensiva rojiblanca lo deja dar la media vuelta, dispara cruzado al poste derecho: GOOOOOOOOOOOOOOOL DEL ATLAS, sentía la adrenalina en mi sangre, mi equipo comenzaba a liquidar al rival.
Minuto 11’, el "Bobo" Bautista se mete al área con Juan Manuel García Zavala marcándolo de cerca, comete falta y Archundia marca penal, pero mi corazón sentía algo, sabía que podía ocurrir otro milagro como el del jueves, Juan Francisco Palencia se perfila a cobrar penal, dispara, veo que el portero se lanza al otro lado, pero el balón pasa por encima de la portería. Alguién mas jugaba de nuestro lado.
Minuto 20’, otro veloz contragolpe del Atlas que conduce el Loquito García; el Javan aguanta el balón todo lo que puede y desde la media luna le toca a la derecha a Carlos María Morales, que espera el movimiento y luego mete el centro por alto a poste contrario para que el mismo Loquito la clave de cabeza: GOOOOOOOOOOOOOOOOL DEL ATLAS, la gloria estaba cerca, y los rojinegros bricabamos de felicidad.
Solo 3 minutos después, hay un balón muy largo buscando a de Pinho pero sale Oswaldo para controlar, busca el toque a la izquierda con un defensa pero el balón le bota y la rebana a la posición de Pinho que con puerta abierta, mete un riflazo: GOOOOOOL GOOOOOL GOOOOOOL DEL ATLAS ese gol fue el éxtasis, el Atlas le estaba dando un baile a las chivas, todos los rojiblancos veían a su falso Dios, el San Oswaldo cavar su propia tumba, estaba líquidadas.
Segundo Tiempo: Esperando el silbatazo finalLlegó la segunda parte, el partido estaba liquidado, el Atlas era dueño del partido, sin embargo prefirió no desgastarse, lo que permitió la reacción del rival, anotando 3 goles, pero todo ya estaba escrito, y la remontada era un falso espejismo, de que podían haber ganado, y aun el Atlas tuvo en los botines de Daniel Osorno el 4° gol, y otro cabezazo de Robert de Pinho que saco Oswaldo de la línea. En el minuto 93' sono el silbato de Archundia, lo que ponía a los rojinegros adentró, callando bocas, practicando un gran futbol, y dejando a lado la soberbia. El rival tuvo sus oportunidades en el primer juego, que si bien fue por la obligación de tener un hombre menos, pero asi es el futbol, hoy es momento de celebrar esa gloriosa victoria, el futuro será distinto.
"COMO NO TE VOY A QUERER, SI MI CORAZÓN ES ROJO Y MI SANGRE NEGRA... SIEMPRE TE QUERRÉ"